EL NILO UN VIEJO CANAL DE EGIPTO
¿Era este año sotíaco un simple cálculo matemático que para nada servía?
¿Durante cuánto tiempo utilizaron los sabios egipcios esta curiosa medida del tiempo?
Aunque el lector se resista a creerlo, lo utilizaron mucho más tiempo del que podría suponer. Unos arqueólogos soviéticos que estudiaban la región de Saqqarah en los tiempos que una legión de ingenieros y obreros construían la presa de Asuán, realizaron un descubrimiento sensacional. Hallaron unas inscripciones en las que se mencionaba hasta un total de veinticinco periodos sotíacos, que corresponderían a la increíble antigüedad de 36.525 años. ¿Significa esto que la historia de Egipto va mucho más allá de lo que habían dicho hasta ahora los textos? No tardaremos en ver que la respuesta es afirmativa. Pero antes tendremos que contemplar unas características más del asombroso Nilo.
¿No Es Curioso Que Apenas Tenga Afluentes?
Se tardaron siglos en conocer dónde estaban las fuentes del Nilo. En el siglo pasado se vino a saber que el río nace en el lago Victoria, atraviesa las tierras de Uganda, se interna en el lago Alberto y penetra a continuación en el Sudán. Recibe poco después, por la derecha, a la altura de Khartum, a su principal y casi único afluente: el llamado Nilo Azul, nacido en las montañas de Etiopía. A partir de entonces se quiebra el terreno para dar origen a las cataratas que han dado fama a la región. Pero más allá de la última catarata, poco antes de la presa de Asuán, y estando ya en pleno Trópico de Cáncer, cambia por completo la fisonomía del río. No sólo no vuelve a recibir afluentes en los siguientes dos mil kilómetros hasta el Delta lo cual no sucede con ningún otro río del planeta, sino que se desliza casi en línea recta por un valle sumamente angosto que conserva la misma anchura en todo su recorrido. Como si fuera un canal, no un río.
Más tarde, al desembocar el Nilo en el mar Mediterráneo, forman los aluviones del Delta. En ese delta levantaría Alejandro Magno la ciudad que llevaría su nombre y también ese delta encierra ciudades como Naucratis y Saís, capital administrativa de Egipto en los tiempos que llegó a visitarla Solón.
Pero ¿fue siempre así esta caudalosa corriente? ¿En qué momento del pasado comenzó a surgir el Delta? ¿No coincidiría este momento con aquél en que desaparecieron las primeras dinastías que fundaron Egipto, y las que llegaron a continuación no supieron realizar o no quisieron las labores de dragado que necesitaba el río para no quedar cegado? En los mares interiores, como el Mediterráneo y el Golfo de México, que tienen tantos puntos en común, la ausencia de mareas que limpien la desembocadura de los ríos impide que sean arrastrados los aluviones y terminan por aparecer los deltas. Si hubiera manera de calcular el total de tierras arrastradas por el Nilo en un año, así como el volumen representado por los sedimentos que forma en la actualidad el delta, que sigue creciendo inexorablemente, un simple cálculo matemático podría determinar la fecha aproximada en que abandonaron los antiguos egipcios el dragado de la desembocadura del Nilo y comenzó a formarse el Delta.
Si pudiera realizarse este cálculo, tal vez obtendríamos una fecha cercana a los 10.000 años antes de nuestra era, que ha sido crucial para la humanidad. Fue en aquellos tiempos que se desencadenó un pavoroso cataclismo sobre el planeta entero, llamado por unos diluvio Universal, colisión con un enorme asteroide por otros, o fin del periodo glaciar por los geólogos. También fue por aquel entonces que Egipto sufrió fuertes cambios en su topografía y cuando aparecieron las nuevas dinastías, que no poseían la vasta cultura de las desaparecidas. Pero antes de seguir adelante, echemos una ojeada a un mapa famoso que nos abrirá los ojos.

|