MITOLOGIA EGIPCIA
Dentro del estudio que hace la Egiptología, quizás lo primero que debiésemos entender es su religión, base de la civilización Egipcia, pero intentaremos explicártelo. La religión en el antiguo Egipto resulta difícil de entender tal y como hoy concebimos el término. Sin entrar en planteamientos filosóficos, la religión se basa en creencias conectadas unas con otras y en una concepción fundamental de la divinidad.
En el antiguo
Egipto no podemos hablar de creencias, sino de cultos, y fundamentalmente cultos locales, rendir culto a un dios proclamado como dios de esa localidad es la base de esta religión. Esencialmente era la adoración de los dioses, dueños y señores de Egipto y todo lo que sucedía en la vida cotidiana, para bien y para mal, era por obra de los dioses. Nunca existió una verdadera religión, como sistema teológico unificado. No existe una literatura sagrada, como en las religiones modernas, que explique todos los procesos, desde la Creación. No se pueden considerar "textos sagrados" los más famosos, como "Los textos de las Pirámides" o el "Libro de los Muertos"; no son más que recopilaciones de fórmulas para una vida próspera y fértil en el Más Allá.
La religión debe considerarse en 2 vertientes, por un lado existía la religión oficial, o mejor dicho estatal, la religión de los templos y los santuarios y por otra parte se encontraba la religión del pueblo, bastante más difícil de evaluar, pues no se tienen grandes testimonios como en la estatal. Posiblemente una y otra estuviesen muy distanciadas. Los grandes dioses que ayudan a los faraones en sus conquistas o que proporcionan crecidas importantes, son los mismos que traen plagas cuando no están satisfechos con la labor real. Todo en la vida giraba alrededor de los dioses responsables de cuanto sucedía en Egipto, fuese bueno o malo. El faraón es el sucesor de los primeros reyes, los dioses, y es el nexo de unión entre las 2 vertientes de la religión como el instrumento que permite mantener el orden cósmico establecido.
Si algo temía el egipcio de hace 4000 años era precisamente la perdida de ese orden cósmico que le llevaría al caos reinante al principio de los tiempos. Este concepto de orden cósmico es extremadamente importante en el estudio del Antiguo Egipto. La mayor preocupación de la clase religiosa no es la creación, sino el cosmos, y su orden. Como puede verse en los artículos sobre el mito de la creación, convivieron perfectamente diferentes teorías que dieron lugar a distintas divinidades, pero todas tenían un nexo común; la estabilidad. No importa quién ni como se crea el mundo sino el mensaje establecido.
Sin entrar en discusiones teológicas, y haciendo un paréntesis al mundo egipcio, este es un aspecto común a todas las religiones, pero la realidad no es que no importa como se ha creado el mundo, sino que nos consideramos incapaces de comprender esa Creación. Si actualmente nos resulta imposible hablar de la creación en términos realistas, e imposible hacerlo sin chocar con todos los principios de cualquier religión, es fácil comprender que en la antigüedad no pudiese establecerse una religión basada en mitos de la creación como principio fundamental. Pero esto no quiere decir que el pueblo, los sacerdotes o el mismo faraón no creyesen en ese principio establecido. Es difícil saber que entendían los egipcios por dios. Podemos hablar de dioses humanos, con cuerpo, con Ka y Ba como el ser humano, pero con poderes especiales y con una ampliación de los caracteres espirituales básicos; el dios tiene varios Ba y hasta catorce Ka, como es el caso de Ra. Es destacable el culto al sol. Egipto es un país de sol y lo era en época faraónica, por lo que no es de extrañar el culto que se le reverenciaba como fuente de vida y de existencia. Ra empezó a tener importancia ya en la II dinastía y en la V ya era dios supremo y el faraón tenía el título de "hijo de Ra".
La historia de la religión egipcia está plagada de cambios en las divinidades.
